LO PRIMERO que hay que destacar de la convulsa jornada dominical es que se logró instalar el Congreso de la Unión para dar inicio al primer periodo ordinario de sesiones.

LOS GRUPOS RADICALES pusieron en jaque a las instituciones al grado de amenazar con impedir que el Poder Legislativo pudiera cumplir con sus funciones.

QUE LA Cámara de Diputados pudiera sesionar ayer mismo, normalmente no habría tenido mayor relevancia. Pero en el contexto de los ánimos tan caldeados, la falta de noticias es una buena noticia.

AHORA viene lo más interesante: de aquí a diciembre la agenda legislativa está más que saturada con puros temas de alto octanaje político.

 

 

POR CIERTO que quienes ponían en duda las habilidades parlamentarias de Ricardo Anaya y cuestionaban si podría conducir la sesión de apertura del Congreso de la Unión, se quedaron con un palmo en las narices.

SE VIO plantado al instalar la sesión, acusar recibo del Informe Presidencial y, por si fuera poco, convocar a sesión inmediata a los diputados para sacar la Ley de Servicio Profesional Docente.

SE DIRÁ ahora que una golondrina no hace verano, pero por lo pronto el verano lo libró bastante bien Anaya. A ver si sigue así.

 

 

SI HUBIERA, como en el futbol americano, un reconocimiento al Jugador Más Valioso, ayer se lo habría llevado Luis Rosales Gamboa.

CONOCIDO por sus subalternos como Jefe Apolo, el subsecretario de Seguridad Pública del DF fue el responsable del megaoperativo policiaco que ayer conjuró las nubes de violencia que amenazaban a la Ciudad de México.

LUEGO de haber recibido pamba por los desmanes el 1o. de diciembre, el mando aprendió la lección y dedicó días enteros a diseñar el plan de trabajo y a cabildear los apoyos necesarios tanto a nivel federal, como dentro del propio DF.

Y NO SÓLO ESO: ayer en cierto momento dejó el control de mando para ir a coordinar, personalmente, el despliegue táctico de sus elementos.

SEGURAMENTE anoche escribió en su diario con mucha satisfacción: "¡Misión cumplida!".

 

 

A MÁS de uno sorprendió la decisión de Rafael Tovar y de Teresa de darle la dirección de los Estudios Churubusco al cineasta Carlos García Agraz.

Y ES QUE cada vez que alguien "del medio" toma las riendas de esa paraestatal, termina operando con números rojos... ¡rojísimos!

APENAS nombrado en diciembre de 2010, Manuel Gameros estuvo al frente de los estudios y los dejó en números negros, tras 30 años de registrar pérdidas, lo que hacía suponer su permanencia.

DE AHÍ QUE la designación de García Agraz pone nerviosos a sus colegas ante la posibilidad de que vuelvan los días de números rojos y, por lo mismo, la posibilidad de que los Estudios Churubusco sean cerrados.

HABRÁ QUE VER si el realizador logra darle un final feliz a esta historia.